Historia de la compañía

Historia narrativa

Antes de la Guerra Civil, a través de la Gran Depresión, y más allá de la turbulencia económica y política del siglo20, Comerica Bank se ha mantenido como un modelo de fortaleza, protegiendo la comunidad financiera de Detroit y Michigan.

Este modelo también se destaca actualmente en California, Texas, Arizona, Florida y muchos otros mercados donde Comerica tiene presencia.

Orígenes

Comerica, originariamente denominado Detroit Savings Fund Institute, abrió sus puertas el 17 de agosto de 1849, a una ciudad animada con astilleros, comercio fluvial, aserraderos, carros tirados por caballos y caminos de tierra. Tenía seis clientes ese día, con recibos que sumaban $41 en total. Al cabo de dos años, la clientela se incrementó a más de 300 con la cuenta a $25,000.

A diferencia de la mayoría de los bancos de esa época, el instituto pagaba intereses a los depósitos, no tenía accionistas ni capital social en acciones, y era administrado por fiduciarias no retribuidas. Con el objetivo de ganarse clientes de la clase trabajadora, comerciantes e incluso niños, el instituto disfrutó del crecimeinto constante, y alcanzó la marca de $1 millones en 1870.

Los siguientes 30 años provocaron numerosos cambios en la compañía que incluyeron un nuevo nombre, Detroit Savings Bank, y depósitos superiores a la increíble suma de $6 millones.

Quiebra del mercado

Al final del siglo, Detroit experimentó un boom cuando se convirtió en la cuna de la industria automotriz. Apoyando su meteórico crecimiento, el Detroit Savings Bank prosperó durante las siguientes dos décadas antes de enfrentar ese fatídico día en octubre de 1929: la quiebra del mercado de valores.

La devastación del mercado de valores significó escasez de capital, lo que para Detroit se tradujo en falta de ventas de automóviles y a la larga despidos. La disminución de los depósitos, las cuentas de ahorro retraídas y los préstamos en mora llevaron a la industria bancaria a la crisis, pero el Detroit Savings Bank se mantuvo. En 1933 se deleitó con una extraña afluencia de depósitos en efectivo y clientes nuevos.

Con renovada confianza y elevada clientela, los miembros de la junta del banco decidieron ayudar a Detroit a recuperar su posición financiera y se convirtió en el primer banco del área en ofrecer hipotecas a la Administración Federal de la Vivienda, además de dedicarse agresivamente a las cuentas comerciales.

Segunda guerra mundial

Un nuevo nombre: The Detroit Bank, más sucursales y la oportunidad de preservar y expandir cuentas comerciales vieron un final favorable para la frenética década de 1930, pero una nueva crisis se encontraba a la vuelta de la esquina. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, el banco vio a más de 100 de sus apreciados empleados irse a la guerra. Con la mayoría del cuerpo de cajeros masculinos alistándose para ayudar en la guerra, las mujeres aprovecharon la oportunidad para unirse al banco y llenar los puestos vacantes.

Uno de los empleados que hizo una enorme diferencia durante la guerra fue el presidente del banco, Joseph M. Dodge. Dodge negoció contratos con la Fuerza Aérea, encabezó la Pentagon War Contract Board y trabajó tanto con los gobiernos alemanes como con los japoneses para brindar ayuda en su restauración económica. Se le concedió el más alto premio de guerra a civiles, la Medalla de Mérito, e incluso fue honrado por el emperador japonés.

La consolidación forma el Detroit Bank & Trust

Mientras Detroit fue cambiando a la excitante moda de la década de 1950 de las faldas del poodle, los bailes en calcetines, la televisión y la música rock, The Detroit Bank atravesó su propia mayoría de edad. Dio un gigantesco paso adelante y se fusionó con el Birmingham National Bank, el Ferndale National Bank y la Detroit Wabeek Bank & Trust Company en 1956, y así formó el Detroit Bank & Trust.

Lo que había empezado hacía más de 100 años antes con apenas $41 surgió de la edad de la inocencia e ingresó a la década de 1960 con activos muy por encima de los mil millones de dólares. Las personas estaban en movimiento, tanto a nivel personal como profesional, y el banco las ayudó a mejorar sus viviendas, automóviles y educaciones. Para mantenerse al día, el banco instaló su primera computadora a fin de ayudar a procesar los cheques y llevar los registros.

Horas más largas de trabajo significaban menos tiempo para visitar bancos, así que Detroit Bank & Trust introdujo su primer cajero automático (ATM) en las sucursales de Detroit metropolitana en 1972. Mejores productos electrónicos, modas de diseñadores y vacaciones modernas hacían que los clientes clamaran porque sus dólares se estiraran; entonces el banco introdujo la tarjeta Master Charge a principios de los 70. Las modificaciones en las regulaciones de bancos de 1973 exigieron la reestructuración en una compañía tenedora, y así se creó DETROITBANK Corporation.

El nombre de Comerica, nuevos mercados

Un cambio de nombre más a principios de la década de 1980 y se estableció Comerica Incorporated. El nuevo nombre reflejó el alcance nacional de los productos y servicios de Comerica y su deseo de expansión hacia nuevos mercados.

Debido a que sus clientes principales se jubilaron o invernaron en Florida, Comerica empacó algunos de sus bolsos y se dirigió hacia el sur en 1982 a fin de establecer nuevas sucursales. Con el crecimiento económico de los Estados Unidos, Comerica se dirigió hacia los espacios abiertos de Texas en 1988 y siguió por el oeste hacia California a principios de 1990.

Cambio global

Mientras se acercaba el milenio, Comerica experimentó cambios extraordinarios. Esto comenzó en 1992, cuando Comerica se fusionó con su rival dentro del mercado, Manufacturers National Corporation. Mientras Comerica tallaba un nicho propio en Detroit a lo largo de los años, Manufacturers demostró ser un competidor valioso. Ambos bancos eran casi iguales en cuanto a activos y empleados y habían disfrutado de un gran éxito. Sin embargo, los CEO del banco reconocieron la era emergente de rápida consolidación en bancas y su propia vulnerabilidad para las absorciones. La fusión de iguales entre Comerica y Manufacturers fue un importante logro.

Con la fusión, el nombre de Comerica permaneció, insertado en el familiar trapezoide azul de Manufacturers, para formar un nuevo logotipo para un nuevo Comerica. El presidente y CEO de Manufacturers, Gerald V. MacDonald, se convirtió en el primer CEO de la compañía combinada. Con la fusión, Comerica se convirtió en el banco y compañía tenedora número 25 del país, con activos superiores a los $20 mil millones.

En 1993 Eugene Miller sucedió a MacDonald como presidente y director ejecutivo de Comerica. Miller, quien se sumó a la compañía en 1955, tenía la visión y el impulso para llevar a la compañía a un nivel superior. Lanzó un proyecto de revisión y reestructuración que hizo más eficiente la burocracia, bajó aquellas empresas y productos que no resultaban rentables, fortaleció las líneas de rendimiento superior de la compañía e introdujo a Comerica en los mercados canadiense y mejicano. Mientras rediseñaba la compañía, Miller nunca perdió de vista las necesidades del cliente.

En 2001, se anunció que el vicepresidente Ralph W. Babb Jr. sucedería a Miller como presidente y director ejecutivo. Babb, quien era el director financiero de Comerica, asumió los deberes y responsabilidades como presidente y director ejecutivo el 1 de enero de 2002. Miller permaneció como presidente hasta su jubilación a fines de septiembre de 2002, momento en el cual fue sucedido en ese puesto por Babb. Babb también se sumó a la Junta Directiva.

A fines de 2004, Babb y Comerica comenzaron un plan agresivo para diversificar sus operaciones abriendo nuevos centros bancarios en sólidos mercados en desarrollo, principalmente en Texas y el mercado occidental, que incluye California y Arizona. Comerica abrió 18 centros bancarios nuevos en 2005 y 25 centros bancarios nuevos en 2006.

En marzo de 2007, Comerica Incorporated anunció sus planes de reubicar su oficina central en Dallas, Texas. La reubicación en Texas, donde Comerica ya tenía una presencia importante, posicionó a la compañía en un lugar más centralizado con mayor acceso a todos sus mercados. Comerica mantuvo su importante presencia en Detroit, y seguirá siendo uno de los más grandes empleadores del sudeste de Michigan. A lo largo de los últimos cinco años, Comerica avanzó en su estrategia de diversificar su base de clientes y extender su alcance hacia mercados clave de alto crecimiento. Un importante porcentaje de las ganancias de Comerica en 2007 se generó en los mercados de Texas, Arizona, California y Florida. El traslado de la oficina central hacia Dallas le brindó a Comerica una mayor proximidad a todos sus mercados, y se esperaba que los recursos adicionales en estos mercados guíen el acelerado crecimiento de Comerica.

En agosto de 2007, Comerica anunció la localización de su nueva oficina central en 1717 Main Street en el centro de Dallas. Diseñado por Philip Johnson y John Burgee, arquitectos, el edificio ubicado en 1717 Main es una parte dinámica entre los edificios de Dallas. Con 787 pies de alto, es el tercer rascacielos más grande de Dallas y el sexto edificio más alto de Texas. El edificio recibió el nuevo nombre de Comerica Bank Tower. Comerica alquiló los primeros cinco pisos del distintivo edificio de granito y vidrio, el cual cuenta con un centro bancario de Comerica en el primer piso. El edificio con calificación AA sirve como centro para el sistema subterráneo de senderos peatonales que conecta las tiendas minoristas, restaurantes y otros edificios del área.

En 2009, Comerica Bank inauguró sus primeras instalaciones certificadas en Liderazgo en diseño ambiental y energético (LEED, por sus siglas en inglés), el Fossil Creek Banking Center, en Fort Worth, Texas. LEED es el sistema de calificación oficial del Green Building Council de EE. UU. para la construcción y el diseño de los edificios más ecológicos, que ahorran más energía y que tienen el mayor rendimiento en el mundo. La certificación LEED del Fossil Creek Banking Center de Comerica se basó en una gran cantidad de características de diseño y construcción ecológica, que incluyen:

  • Concreto respetuoso con el medio ambiente en lugar de asfalto, para reducir la absorción de calor
  • Un centro de reciclaje en el lugar, para ser utilizado por clientes y empleados
  • Accesorios de baño altamente eficientes y un sistema de riego por goteo, diseñado para disminuir las necesidades de riego de los jardines en un 50 por ciento
  • Uso de pinturas, selladores y alfombras especiales para promover un espacio de trabajo saludable y respetuoso con el medio ambiente
  • Diseño y materiales del techo especiales, aislamiento continuo del edificio y vidrios de alto rendimiento para disminuir el uso de electricidad y la emisión de gases de invernadero.

​​En 2011, Comerica adquirió Sterling Bancshares, Inc.con base en Texas y Houston, fortaleciendo su franquicia en el "lone star state" (estado de la estrella solitaria). La adquisición virtualmente triplicó la acción en el mercado de Comerica en Houston, facilitó su entrada en las atractivas regiones de San Antonio y Kerrville y complementó su red central de las transacciones bancarias en Dallas/Fort Worth, mientras sumaba alrededor de $5 mil millones en activos, $2 mil millones en préstamos y $4 mil millones en depósitos a la fecha de cierre del 28 de julio de 2011.  Luego en 2011, Comerica completó con éxito las conversiones de los sistemas para que los antiguos clientes de Sterling pudieran realizar operaciones bancarias en cualquier centro de transacciones bancarias de Comerica y tener acceso total a la línea completa de Comerica de productos y servicios.

Desde 2012 y durante todo el 2015, Comerica ha demostrado su resistencia en un ciclo económico difícil al seguir enfocándose en su estrategia relación-banca. En 2015, los préstamos promedio superaron los $48 mil millones, y los depósitos promedio aumentaron a un récord de $58 mil millones. A través de su programa de recompra de acciones y dividendos, Comerica devolvió $389 millones, o el 73 por ciento de los ingresos netos de 2015, a los accionistas en 2015. Mientras tanto Comerica se ha mantenido en una economía nacional que crece modestamente, con mayores demandas regulatorias y tecnológicas.

La antigüedad de Comerica -170 años- es un testamento de su sólido enfoque en las relaciones, principios conservadores y una fuerza laboral dedicada: los más de 8,000 colegas que se desempeñan como embajadores de Comerica en la comunidad.